miércoles, 11 de junio de 2008

"COMO TU" de León Felipe



Como tú...

Así es mi vida,
piedra,
como tú. Como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras;
como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centelleas
bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú, que no has servido
para ser ni piedra
de una lonja,
ni piedra de una audiencia,
ni piedra de un palacio,
ni piedra de una iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que tal vez estás hecha
sólo para una honda,
piedra pequeña
y
ligera. Publicado por wineruda

POBRES DE ESDUARDO GALEANO

POBREZAS

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no tienen tiempo para perder el tiempo.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no tienen silencio ni pueden comprarlo.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que tienen piernas que se han olvidado de caminar,
como las alas de las gallinas se han olvidado de volar.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que comen basura y pagan por ella como si fuese comida.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que tienen el derecho de respirar mierda,
como si fuera aire, sin pagar nada por ella.

Pobres,
lo que se dice pobres
son los que no tienen más libertad de elegir entre uno y otro canal de televisión.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que viven dramas pasionales con las máquinas.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que son siempre muchos y están siempre solos.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no saben que son pobres.
Publicado por Goizeder @

Civilización

Un hombre muere en mí siempre que un hombre
muere en cualquier lugar, asesinado
por el miedo y la prisa de otros hombres.

Un hombre como yo; durante meses
en las entrañas de una madre oculto;
nacido, como yo,
entre esperanzas y entre lágrimas,
y -como yo- feliz de haber sufrido,
triste de haber gozado,
Hecho de sangre y sal y tiempo y sueño.

Un hombre que anheló ser más que un hombre
y que, de pronto, un día comprendió
el valor que tendría la existencia
si todos cuantos viven
fuesen, en realidad, hombres enhiestos,
capaces de legar sin amargura
lo que todos dejamos
a los próximos hombres:
El amor, las mujeres, los crepúsculos,
la luna, el mar, el sol, las sementeras,
frío de la piña rebanada
sobre el plato de la ca de un otoño,
el alba de unos ojos,
el litoral de una sonrisa
y, en todo lo que viene y lo que pasa,
el ansia de encontrar
la dimensión de una verdad completa.

Un hombre muere en mí siempre que en Asia,
o en la margen de un río
de África o de América,
o en el jardín de una ciudad de Europa,
Una bala de hombre mata a un hombre.

Y su muerte deshace
todo lo que pensé haber levantado
en mí sobre sillares permanentes:
La confianza en mis héroes,
mi afición a callar bajo los pinos,
el orgullo que tuve de ser hombre
al oír -en Platón- morir a Sócrates,
y hasta el sabor del agua, y hasta el claro
júbilo de saber
que dos y dos son cuatro...

Porque de nuevo todo es puesto en duda,
todo
se interroga de nuevo
y deja mil preguntas sin respuesta
en la hora en que el hombre
penetra -a mano armada-
en la vida indefensa de otros hombres.
súbitamente arteras,
las raíces del ser nos estrangulan.

Y nada está seguro de sí mismo
-ni en la semilla en germen,
ni en la aurora la alondra,
ni en la roca el diamante,
ni en la compacta oscuridad la estrella,
¡cuando hay hombres que amasan
el pan de su victoria
con el polvo sangriento de otros hombres

lunes, 9 de junio de 2008

Clemencia Beni...: En el Rancho la Ygriega

Clemencia Beni...: En el Rancho la Ygriega

En el Rancho la Ygriega

"Rancho la Ygriega"
Todavía su sombra se encabrita,
bajo el fuete del destino y
galopa sobre mi memoria plana.
Cierro los ojos y lo veo venir por el camino,
retorna a mis recuerdos con su sonrisa socarrona;
Tranquilo se detiene a un lado de la noche;
donde sabe me duele menos su muerte.
El descansa bajo la sombra del almendro
mientras mi sombra ensillada espera.

EVITA SER AGRESOR EN LA COMUNICACIÓN


Medidas preventivas:
1. Exprese sus ideas con tranquilidad y calma, no importa si el otro no lo hace, hágalo usted,
2. No use palabras hirientes, ofensivas o humillantes, no importa si el otro lo hace, no lo haga usted.
3. No use un timbre de voz que resulte en gritos, no importa si el otro grita o no,
4. No use gestos irónicos o burlones, no importa si el otro si lo hace,
5. No amenace, ni señale cerca del rostro, ni toque ninguna parte del cuerpo del otro, (ni siquiera para hacer algo amigable al menos que ya el malentendido haya pasado)
6. No mire con ojos altaneros, amenazantes, prejuiciosos, o que revele, cierto rechazo, no importa si a usted lo están mirando así.
7. No haga gestos manuales, o en la cara, que hagan notar de que usted esta tentado a ofender, gritar, amenazar, o golpear a la otra persona. No importa que el otro lo haga.
8. Si la otra persona esta sumamente airada, déjela hablar todo lo que desea, el silencio suyo, la ayudara a calmarse.
9. Intente comprender su opinión, aunque usted no este de acuerdo,
10. Manifieste comprenderle su punto de vista, y que se lo respeta,
11. Comenta tu posición personal, recalcando que respeta sus ideales, pero que tu también necesitas que te respeten la posición tuya,
12. Refleje con amabilidad, las actitudes erróneas que esta manteniendo la otra persona, y hágale ver su error al discutir, amenazar, ofender, o irritarle a usted, cuando lo vea mas calmado.
13. Cuando usted haya expuesto sus ideas, y ya haya escuchado a la otra persona, vuelva a recalcar, que le respeta su posición, y que le comprende, pero que de verdad difiere en su opinión, pero que usted no cree, ni quiere que eso sea impedimento para continuar sin conflictos por ello, (en caso de que usted tiene la razón y esta muy seguro)
14. En caso de estar usted inseguro de cual de las partes tiene la razón, permítale a la otra persona y a usted mismo, reconsiderar continuar la conversación en otro momento, y sugiera si se puede consultar a otros expertos, esto seria la mejor técnica.
15. En caso de que usted esta convencido de que la otra persona tiene la razón, por el bien de la comunicación, y de ambas partes, acepte su error, admita cual es la razón, y trabaje para que todo se resuelva convenientemente.